Entre más pienso en los robots más me asusto. No siempre fue así. De niño y adolescente tenía robots de juguete. Hacían cuatro, cinco o seis actividades. Dependían de unas baterías y de mi voluntad. Sin pilas y sin mis manos no tenían la capacidad de efectuar sus gracias. Eran míos/míos y de mis amigos cuando me visitaban.

De noche pernoctaban en sus cajas y ahí amanecían. Cuando jugaba con ellos hacían lo que podían, es decir, las funciones programadas por el fabricante. A pesar de que les hablaba y buscaba cómo estimularlos para realizar otros trucos, no me hacían caso. Aunque en ese sentido eran autónomos, su oficio dependía por completo de mi voluntad, es decir, su autonomía era “muy” limitada. No dañaban, no molestaban, no opinaban. Eran, como dije, míos/míos.

Ilustración: Gonzalo Tassier

La robótica crece y crece. No soy experto en la materia pero estoy seguro que su producción y sofisticación seguirá. Muchos robots, masculinos o ginoides son benéficos. Contribuyen con nuestra especie, son parte del progreso científico, y conforme pasa el tempo sustituyen con éxito, en determinadas labores, a los seres humanos. Hasta aquí la historia de la robótica contemporánea es positiva.

Los inconmensurables avances de la tecnología vertidos a la robótica me atemorizan. ¿Qué sucederá si en el futuro la ciencia los provee de autonomía?, ¿nos convertiremos en sus robots? Es una pena que Isaac Asimov haya fallecido. He releído sus tres leyes de la robótica:

1. Un robot no hará daño a un ser humano, o por inacción permitirá que un ser humano sufra daño.

2. Un robot debe cumplir las órdenes dadas por los seres humanos, a excepción de aquellas que entrasen en conflicto con la primera ley.

3. Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en la que esta protección no entre en conflicto con la primera o con la segunda ley.

¿Qué tal si los robots Made in Mexico fueran corruptos o los Made in USA  fanáticos como Mr. Trump?

Asimov, ¿podrías regresar?

 

Arnoldo Kraus
Profesor, Facultad de Medicina, UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.

 

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