¿Es la indiferencia un crimen de la humanidad?, ¿podría ser la raíz de los crímenes de lesa humanidad? Esa pregunta/idea recorre muchos textos literarios, periodísticos, políticos, ensayísticos, poéticos y ha sido abordada por el cine y el teatro. No es nueva. Es vieja. De siempre, diría yo. Pertenece a la condición humana. La cuestión siembra incontables reflexiones. De ahí su pertinencia y permanencia. La indiferencia es el lado obscuro de las emociones cuya presencia despierta sentimientos opuestos: interés, compromiso, devoción, simpatía, solidaridad, compasión, entre otros. Cuenta, obvio, con sinónimos o términos similares: impasibilidad, insensibilidad, desinterés, indolencia, tibieza.

Ilustración: Ricardo Figueroa

Juguemos con las palabras: interés/desinterés;  solidaridad/insensibilidad; compromiso/neutralidad; simpatía/tibieza; devoción/indolencia, etcétera. Lo sé: no descubro el agua tibia. Juego con ideas opuestas y las contrasto con similares. La pregunta de “mi juego” es sencilla: en el estado actual del mundo, de la humanidad, al cotejar los binomios, ¿prevalece el primer término o el segundo?: ¿tiene más la solidaridad o la insensibilidad?, etcétera.

“Mi juego” me recuerda viejas cuestiones, temas harto trabajados por filósofos: ¿Por qué existe el mal? ¿Qué hacer para que estalle el Bien? De la Filosofía aprendí que anterior a la ontología es la ética —ontología: parte de la metafísica que trata del ser en general y de sus propiedades trascendentales—.

Cuando era joven me gustaba y repetía esa idea. “Algún día los científicos descubrirán ‘genes éticos’”, me decía. Ahora no concuerdo con dicho postulado: si la ética fuese fundamento intrínseco al ser humano la indiferencia no inundaría a nuestra especie y el mundo y la humanidad “peligrarían menos”. Poco importa mi observación. Importa saber si nuestra especie tiene solución. Mientras la indiferencia recorra las calles de las ciudades y continué  obnubilándonos, no sólo no habrá solución, nos hundiremos más.

 

Arnoldo Kraus
Profesor, Facultad de Medicina, UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.

 

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