Queridos lectores:

Hace casi tres años, Héctor Aguilar Camín me invitó a escribir un blog para  la casa Nexos. Él sugirió el nombre Bioéticas. Gustoso acepté. No hay una ética, hay muchas. La pluralidad es un bien indispensable.

El espacio pervivió hasta ahora gracias a  la amable, puntual y necesaria compañía de Jorge Landa y al equipo de diseñadores que avivaron y ofrecieron otras lecturas de mis textos. Al lado de la familia Nexos, la otra familia, la de los lectores, alimentó el blog. Agradezco a los lectores el ir y venir de las palabras. Su mirada crítica nutrió las reflexiones; en ocasiones   abrió puertas, otra veces, las cerró.

El desgaste propio del tiempo y de las ideas, mis ideas, me invita a decir hasta pronto, no adiós. Desde hace tiempo he pensado reunir parte de los blogs, ampliarlos y convertirlos en libro.  La mitad del material reunido, quizás menos, merece ser intervenido. A partir de lo que borre y escriba, espero, verá la luz un texto cuyo corazón será el del blog: ética laica.

Seguiré —¡qué suerte!—, escribiendo una vez al mes en la revista. No cierro el blog. Lo postergo. Mientras, gracias, Nexos, gracias, lectores.

 

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