—¿Y ustedes?, preguntó antivacunas.
—¿Y ustedes?, respondió autodefensas.
—Nosotros nos defendemos y advertimos a la población de los peligros de las vacunas. Hemos creado una red para cuidarnos de ellas.
—¡Aaaahhh!, entonces ustedes, al igual que nosotros, han optado por defenderse, respondió autodefensas.
—Es la única solución. Las vacunas enferman y esterilizan. Causan sordera, alteraciones neurológicas e incluso autismo. Producen problemas serios y en ocasiones se asocian a muertes. A las farmacéuticas, en países pobres y ricos, y donde puedan, sólo les interesa vender y vender. Además, hemos escuchado que Dios no está de acuerdo en que en el cuerpo se alberguen otros seres vivos aunque estén atenuados. ¡No es ni ético ni humano convivir con virus atormentados y maltratados! Y ustedes, ¿de qué y de quiénes se protegen?, inspirado vociferó antivacunas.
—En México hay muchos movimientos como el nuestro. Aquí nos llamamos autodefensas, no sé si existen en otros lugares. Hemos optado por autocuidarnos. Además, al igual que ustedes, hemos escuchado que Dios, (muy) sotto voce, no está de acuerdo en que en las calles se conviva con políticos, pederastas, religiosos fanáticos, o tratantes de blancas. Queremos defendernos de toda esa ralea. Y, te confieso, nos hemos atribuido el derecho de bloquear a los más perversos y de defendernos de todos, cueste lo que cueste…

Ilustración: David e Izak Peón
—¿Quiénes son todos los otros?— preguntó antivacunas.
—Policías, religiosos ultras, narcotraficantes, empresarios rapaces, gobiernos mexicanos de izquierda amigos de gobiernos de mierda estadounidenses, soplones, gobiernos que impiden pensar diferente y buscan cerrar revistas —¿les suena?—, compañeros que nos han abandonado y creado sus autodefensas para defenderse de nuestras autodefensas y proteger a los narcotraficantes y a los autonarcotraficantes, banqueros y todos los demás, enojado, gritó autodefensas.
—Ha pasado mucho tiempo y ustedes no han sido capaces de generar un movimiento anti/anti para salvar al mundo. Deberían existir más movimientos anti políticos, anti banqueros, anti pederastas, anti fascistas, anti traficantes de seres humanos, anti cazamigrantes y anti/anti. Crean movimientos de autodefensas, después se adueñan del poder y se convierten —la historia es la historia—, sirva Daniel Ortega como ejemplo, en alcaldes, regidores, jueces, magistrados gobernadores, presidentes asesinos espetó antivacunas.
—¿Entonces?…, ¿y ustedes, querido autodefensas?
—¿Entonces?.., ¿y ustedes, querido antivacunas?
¿Y entonces?
Homo hominis lupus.
Arnoldo Kraus
Profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.
Todo el texto me recuerda un escolio del pensador colombiano Nicolas Gomez Dávila: «El traje de revolucionario, deviene en uniforme de policía». Todo aquello que dice ser anti, termina convertido en oficial: AMLO y su pretensión de cerrar revistas en nombre del pluralismo, Daniel Ortega, el gobierno de USA. Igual las antivacunas, por ejemplo.
Saúl:
Gracias por abrir vetas, las colombianas siempre enseñan. Fui a buscar algunas notas sobre Nicolas Gómez Davila, gran personaje colombiano, ¿verdad? Como me -¿nos? gustaría que cerebros así fueran los encargados de manejar nuestros países, ¿verdad? Soñar es gratuito: ¡quién se va a meter en lodazales imposibles¡ Gran frase la de su paisano. Grande y veraz. De Daniel Ortega…: la mierda depurada -perdón por lo de depurada. Los anti vacunas son productos del creacionismo y de mentes ancladas en varios siglos AC. Imposible moverlos. Me decanto, aunque no conozco sus rostros, quizás por eso, por los autodefensas. No piense que mi lenguaje es cantinflesco, es real.
Gracias por su tiempo,
Arnoldo
«Mexicanos de Izquierda, amigos de gobiernos de mierda» …y ambos han puesto a la vista del mundo la atrocidad de su estupidez infinita.
Beatriz, ¿hacia dónde movernos?, ¿esperanzas tienes?, ¿en quien?
Saludos cordiales,
Arnoldo