¿Fue el azar quien inventó a Dios, o fue Dios quien inventó el azar? Inventar, imposible omitir la realidad, es un oficio humano. Los signos de interrogación arropan: ¿fue el ser humano quien creó a Dios, o fue éste quien dio vida a la serendipia y en el camino se le ocurrió crear personas? El debate es viejo y, como se sabe, no tiene ni tendrá fin. Las ecuaciones —ser humano/dios y dios/ser humano— se complican, y son más interesantes e intrincadas si se agrega la palabra azar. Jugar a los dados es propio de la condición humana.

Ilustración: José María Martínez
Si fue Dios el responsable de la serendipia, debería informarnos acerca de los significados de ese fenómeno. Abundan medios: Whatsapp, correo electrónico o, si acaso le sobra un poco de tiempo, vía telefónica. Si él sabía que no todo está escrito ni todo es predecible y por ende era incapaz de poner orden en el ser humano, hubiese sido útil conocer la realidad y así intentar concluir: Dios no es culpable de todos los sucesos humanos, ni de todos los (malos) avatares terráqueos, ni del afamado y no bien entendido libre albedrío, ni de tantos y tantos etcéteras.
Otras posturas, entre iconoclastas, cuasi-científicas y ateas —todas válidas— sostienen que fue el azar quien inventó a Dios. Dicho enfoque, aunque no resuelve el problema, es más sencillo y permite especular: debe eximirse a los dioses todopoderosos —así se les conoce— de los actos humanos.
Queda por responder un inmenso embrollo: ¿de dónde proviene el azar? Ni Jehová ni Jesucristo ni Alá ni Darwin ni ningún científico, incluyendo a los einsteins han conseguido explicarlo.
Lanzo una hipótesis; no busco adeptos, busco diálogos: el ser humano es el creador de Dios y el azar, por fortuna, sirve como pretexto para explicar todo lo inexplicable.
Concluyo: no hay remedio.
Arnoldo Kraus
Profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.
Mi Dr. Kraus, hizo una pregunta muy difícil. Hace dos días hice un texto, en base a una historia accesoria del crimen narrado en la obra A Sangre fría, de Truman Capote. La historia es simple: Dos presos conversan en una celda, y uno de ellos cuenta que hace 10 años trabajó para un granjero de Kansas que «se gastaba 10.000 dólares semanales, en efectivo». El otro escucho, pregunto, el hablador fanfarroneó, mintió, exageró. El preso salió libre, y fue a la finca y mató a 4 personas con un compañero. No había dinero, soló se llevaron 50 dólares y un radio de pilas. En un giro del destino, el fanfarrón fue clave para resolver el crimen, su testimonio llevó a la policía a encontrar a los asesinos. Una frase cogida al aire, unas mentiras, una historia de 10 años atrás, alguien dispuesto a todo por dinero. Un conjunción de circunstancias, un azar. Como el que lo deja un avión y este se estrella. Suerte, serendipia, azar. No sé que responderle. Si Dios existe, es la eterna pregunta «porque le pasan cosas malas a la gente buena». Todo se resuelve en «oscuros son los designios del Señor», que no explica nada. Ahora si Dios no existe, es más fácil, somos solo un elemento en la naturaleza, y aceptamos que la naturaleza tiene razones que no conocemos. Al final, lo mismo. Entonces, al final, una respuesta que se me ocurre es que el azar es aceptar que no tenemos todas las respuestas. Le mando afectuoso saludo.
Querido Samuel:
Sus reflexiones e ires y venires en relación a una de las cuestiones fundamentales de la humanidad, ¿existe Dios?, me gustaron. Nunca he pretendido convencer a nadie acerca de la presencia o ausencia de Dios. El tema invita y leer las incontables opiniones y ensayos enriquece. Así que discutir vale la pena. Introduje el tema del azar para plantear más posibilidades. Su última oración es perfecta. La hago mía: «…el azar consiste en aceptar que no tenemos todas las respuestas».
Saludos afectuosos,
Arnoldo
El punto es ponerse mas estricto con uno mismo y evitar emitir opiniones asi nada mas…. hay un trabajo que se puede conseguir en CD y se llama EL TALON de AQUILES, en donde mas de una VEINTENA de CIENTIFICODS, todos ellos con DOCTORADO de UNIVERSIDADES EUROPEAS, AMERICANAS y de AUSTRALIA, dan puntual respuesta con instrumentos de razonamiento científico, de el por que NO ES CIERTA NI SE SOSTIENE LA TEORIA DEL AZAR, solamente un trasnochado ya rebasado como Richard Dawkins sostienen la ya insostenible teoria del azar por eso recomiendo Leer a los Doctores Universitarios de ese documental, y de ahí partir para el dialogo que usted busca.
Gracias Javier:
Buscaré el libro que sugiere. No concuerdo con su opinión sobre Dawkins. Ni creo que todo lo que sucede pueda explicarse desde la ciencia. En fin, discutamos. Y leamos el óalon de Aquiles sin enterrar a Dawkins.
Gracias,
Arnoldo
El cálculo de probabilidaded es fascinante y opera en grandes números. Conocí a un matemático que daba pláticas sobre el tema a médicos de instituciones públicas. Camus por su parte dice que las matemáticas como la música no se enseñan. Todos tenemos experiencias sobre encuentros fortuitos que son inolvidables. Sobre a Sangre fría recuerdo que juntos los dos asesinos daban paso a una tercera personalidad que los hacía más peligrosos.
Saúl:
Gracias por su interés. No entiendo su comentario en cuanto al cálculo de probabilidades. Hacerlo, por supuesto sirve, pero, eso no entierra el azar.
Saludos,
Arnoldo
¿Si el azar no existe, que podemos con la palabra azar? ¿Tal vez sustituirla con una fórmula matemàtica? ¿El lenguaje matemático puede sustituir al lenguaje natural? Por cierto W. Shakespeare nunca menciona la palabra azar en el Mercader de Venecia, sin embargo, de alguna manera alude a ella.
Podría suponerse que el azar niega la posibilidad de dios, el problema que también niega el libre albedrío, pues en cada decisión queda la duda si no fue un azar interno el que actuó. Sin embargo, podría llegarse a un arreglo, si postulamos (sin afán de que sea una demostración) que un universo sin forma definida es similar a la arcilla y aparenta ser azaroso; y que también llegaríamos a un azar si intentamos desvelar las razones últimas que llevan a un ser con libre albedrío a tomar una decisión.
Enrique:
Gracias por su interés. Los choques y las preguntas incluidas en la palabra azar -me gusta también serendipia- son infinitos. Lo interesante, como bien señala, es abrir las puertas a este espacio, cuya presencia define muchos sucesos, universales y personales. Lo del libre albedrío abre otras puertas, interesantes y complicadas, no desdeñables.
Saludos,
Arnoldo
Los grandes avances de la inteligencia artificial en los diagnósticos en la medicina, para no dejarlos al azar, a palos de ciego, se nos olvida que las expectativas de vida en el mundo se deben sl conocimiento, que el simple lavado de manos de los médicos provocó una gran revolución, y de eso no hace mucho, e incluso no faltaron médicos que se opusieran a la medida.
Saúl, no sólo se opusieron, Semelweiss fue maltratado y acabó su vida en un psiquiátrico. No sé si lavarse las manos fue azar o agudeza médica.
Saludos,
Kraus