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Cosas

Las cosas que fueron y ya no son.

Ilustración: Jonathan Rosas

Las cosas que dijimos, las que nunca dijimos, las que deberíamos haber dicho para así, quizás, sólo quizás, haber hecho todo lo que pudimos haber logrado y no logramos; no por el mundo, no por la sociedad, no debido a las acciones “buenas o malas” del ser humano; sino por la incapacidad de uno, de nadie más, de haberle dado vida a las cosas y a las ideas, transformarlas en acciones y en espacios con nombres y apellidos.

Las cosas que fueron y ya no son. Los rostros de antaño, nuestros cómplices, nuestras certezas y dudas sobre el tiempo pasado cuya simiente es el tiempo hoy. Las palabras cuyas letras antes de unirse eran huérfanas y gracias a los lápices con los cuales ahora escribo viven arropadas por el tiempo, el tiempo propio y el de todos los mundos.

Las cosas que fueron y ya no son. Por ejemplo: aquello cuya imagen nos remite a la palabra cosa y con el tiempo, en vez de decir cosa, decimos, casa, encuentro, evento. Por ejemplo, en lugar de: “¿qué cosa?”, decimos “que suceso”. En lugar de: “¿qué le pasó a esa cosa?”, decimos “que sucedió con esa tabla”. En vez de: “¿qué cosa escribió?”, decimos “un poema maravilloso”. “¿En que problema se metió debido a esas cosas?”; “tuvo suerte: aclaró los sucesos y consiguió tener paz”; Y así. Y así las cosas, y así la vida.

Las cosas que escribió no son cosas: son vida(s). La de ayer, la de hoy, quizás la de mañana.

Las cosas carecen de límites. Uno es sus cosas y sus cosas son uno. De ahí estas palabras e ideas, algunas aisladas, no continuas, independientes. De ahí el deseo de mirar las cosas y dejar caer algunas ideas sobre ellas.

¿Autobiografía sentimental? No lo sé. Sí sé, en cambio, la validez de la pregunta. En algún lugar he leído y escrito —no recuerdo si es idea mía o plagio— el significado del universo incluido entre dos signos de interrogación: todo cabe entre ellos. El primero (¿) mira hacia el cielo. El segundo (?) mira hacia abajo, hacia las palabras. Todo cabe cuando uno se pregunta, cuando se buscan respuestas. Inmenso universo: ¿?

Las cosas infinitas apelan a incontables mundos. Escribo:

—Todas las oportunidades que no fueron a ninguna parte.

Las cosas nunca son eternas. Cito a Pier Paolo Pasolini:

—“A menudo es fatal vivir demasiado tiempo”.

Las cosas que fueron y ya no son o son diferentes. Las amistades, los árboles, los amores, los profesores, las novelas que acampaban en el buró durante la infancia, las hijas e hijos pequeños, los progenitores vivos, los progenitores muertos, los poemas rotos escritos mil veces, la desobediencia, los primeros “no” cuando se aguardaba lo contrario, el encuentro primigenio con palabras eternas y bellas como nostalgia, melancolía, saudade. Las cosas que hoy son y ya no son las cosas que ayer fueron.

 

Arnoldo Kraus
Profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos   la columna Bioéticas.


Las líneas previas son la introducción de un libro en proceso. Está es la última entrada del año de este blog.

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Publicado en: Mirar los días

10 comentarios en “Cosas

  1. A propósito de las cosas, en un video de redacción señalaban que un error de redacción es el cosismo. Me sorprendió encontrar un artículo donde el tema es precisamente las cosas. Saludos Arnoldo. Busco tus artículos para leerlos.

    1. Hola Justina.
      Aprecio tu comentario y tiempo. Cosa, la palabra cosa, la idea filosófica acerca de la cosa en sí es un tema interesante y (quasi) infinito. Más adelante, en el ensayo que compartí, entró en la idea del cosismo, del lenguaje, de los límites del vocabulario y del uso y abuso de comodines similares a cosa.
      Interesante tu observación. Veremos.
      Gracias por leerme,
      Saludos,
      Arnoldo

  2. Bueno, Justina, el RAE es muy claro sobre el vocablo cosa; por otra parte, sobre la condición fantasmal del mundo, o de las cosas si se prefiere, Rulfo escribió una pequeña obra magistral, y sobre la memoria Proust una gran obra. «El mundo está lleno de voces que me esfuerzo por leer como los labios de un paralítico». Por cierto Pasolini no llegó a viejo. Saludos.

  3. Dr Kraus plagio un libro maravilloso suyo » El universo encerrado en la palabra cosa es inagotable «.»las cosas amueblan vida y recuerdos»(Apología de las cosas 2016 Editorial Sexto Piso) .
    Junto con el gran Vicente Rojo que en lugar de juntar cosas hizo un autorretrato con sus cosas diarias que perdurarán por siempre.
    Pienso , creo, ¿si en lugar de pensar en las cosas del pasado que no fueron , pensamos en las cosas de hoy , solo de hoy ?
    muchos saludos

    1. Mil gracias estimada Claudia, y más gracias por dar de nuevo vida al gran Vicente Rojo. Pretendo discutir acerca de los comodines del lenguaje, sobre todo, a partir de la palabra cosa. Mientras leía una novela subrayé cuántas veces aparece la palabra cosa…. ¡incontables!
      Abrazos afectuosos,
      Arnoldo

    2. Mi Dr Kraus, me parece que ud habla del conocimiento de las cosas, más que las cosas Estoy leyendo un libro que se llama Conocimiento prohibido de Roger Shattuck, y el señala queno existen límites al conocimiento, no siempre es bueno saberlo todo, no podemos conocer todo, y lo que no sabemos nos desborda. Cuando se habla las cosas que ya no fueron, el autor señala que el recuerdo también es conocimiento. Bien dijo GGM que la vida no es como ocurrió sino como se recuerda. Solo son ideas en construcción que me da su texto y dudo de su pertinencia en el tema, así que me disculpo si me voy por una rama. Aprovecho para desearle un feliz fin de año y nuevas aventuras en el 2022

      1. Querido Samuel:
        Siempre son bienvenidos sus comentarios, Nutren, informan, e invitan: no conozco el libro que menciona, pero, su cita es muy interesante. En efecto, nunca sabremos todo -salvo sus políticos y los nuestros, que sí saben todo…-; y es bueno no saber todo: el hambre por conocer es infinita. El vínculo entre su idea y el cosismo podría ser el límite del lenguaje, de ahí el uso frecuente de la palabra cosa.
        Paz para Colombia, paz para México.
        Abrazo muy afectuoso para el 2022 y los que sigan,
        Arnoldo Kraus

  4. Cosa. Nombre femenino. Palabra con que se designa todo aquello que existe o tiene entidad ya sea material, ya sea concreta o abstracta…etc. RAE No recuerdo ninguna plagada con semejante vocablo, ni libro alguno, pero sí su uso en el lenguaje coloquial como la expresión «cosita» de conotaciones sexuales. Es un ejemplo

    1. Saul:
      Otras palabras comodines: algo, eso, hecho, situación, modismo del lenguaje. Pienso: el lenguaje nunca será suficiente. Toco «un poco» el tema en mi artículo del próximo domingo en El Universal.
      Saludos,
      Arnoldo

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