nexos  hoy

Distopías

Todas las palabras son imprescindibles. Incluso, o quizás sobre todo, aquellas cuyo mensaje contiene dolor: refugiados, desaparecidos, sintecho, padres/sacardetes/curas pederastas, infanticidio. Distopía, avanzado el siglo XXI, es una palabra indispensable. Lejanas y sepultadas las utopías —anarquismo, igualdad entre humanos, cero hambre— las distopías son necesarias. De acuerdo con el Diccionario de la lengua española, distopía significa, “Representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana”. Entrado en definiciones, alienación —por si alguien aparte de mi no conoce el término— implica, “Limitación o condicionamiento de la personalidad, impuestos al individuo o a la colectividad por factores externos, sociales, económicos o culturales”.

Ilustración: Víctor Solís

La suma de distopía y alienación es una suerte de tumor cancerígeno indiferenciado, es decir, muy agresivo y con pocas esperanzas de curación. Esa fea suma retrata a la sociedad del siglo XXI. En muchos tumores se conoce el origen: cáncer de vejiga y de pulmón asociados a tabaco, cáncer de piel secundario a rayos solares, cáncer uterino debido al virus del papiloma, etcétera. Cáncer distópico/alienación es consecuencia de nuestro modus vivendi y de la hegemonía y omnipresencia de modelos opresores. El tumor distópico/alienación es contagioso, en vías de transformarse en indiferenciado, muy frecuente, característico de la sociedad moderna y de sus hábitos, hábitos impuestos por los rectores del mundo moderno.

Nada en el mundo es gratuito, y toda acción humana tiene consecuencias. Vivimos inmersos en premoniciones. ¿Será veraz la siguiente?: las tecnologías, de todo tipo, sobre todo las digitales, han generado mecanismos de control en vez de herramientas de emancipación. De ser veraz la idea previa, la cuestión es, antes de que anochezca y nos convirtamos (más) en seres humamos distópicos: ¿qué hacer? No hacer es hacer demasiado: seremos postdistópicos.

 

Arnoldo Kraus
Profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Mirar los días

Un comentario en “Distopías

  1. Unosmas, otros menos, cada dia, minuto a minuto nos perdemos mas a nosotos mismos. Quien cree que poseo LIBRE ALBERDRIO, sueña,. La tecnologìa mal aplicada, la sociedad de consumo, la ambición por el dinero y el poder ganan terreno de manera acelerada. Si creo que desafortunadamente seremos postdistrópicos.

Comentarios cerrados