Los dólares estadounidenses, sin importar su monto, comparten dos características: todos tienen figuras de hombres y llevan inscrita la leyenda In God we trust —En Dios confiamos—. Curioso binomio. Interpreto. Varias posibilidades, una suerte de cascada de ideas:
• Vale la pena entregarse a Dios. Él protege.
• Dios y dinero guardan, en Estados Unidos, vínculos poderosos.
• Las finanzas recaen en los hombres, de ahí sus rostros en los billetes.
• Los personajes de los billetes, hombres ilustres, Lincoln, Franklin, etcétera, pasan de una mano a otra. Son símbolos estadounidenses dignos de encomio.
• No hay billetes con rostros femeninos. El Movimiento MeToo no se ha expresado al respecto.

Ilustración: Oliver Flores
A partir de 1957, el lema In God we trust fue inscrito en los billetes. Entre 1957 y 2019, año en el cual escribo, han transcurrido casi seis décadas. Sesenta años en la historia de la humanidad son pocos. En cambio, los logros y fracasos de las últimas seis décadas en el devenir de nuestra especie, mucho significan: ver al mundo para creer o descreer, hojearlo, y después analizar la influencia del Dios estadounidense y sus dineros sobre la salud del ser humano y la Tierra.
Arnoldo Kraus
Profesor, Facultad de Medicina, UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.
Excelente reflexión Dr Kraus, gracias por poner a sus lectores a pensar(como siempre) ese es ,exactamente ,el doble discurso de nuestros vecinos.
Gracias María, sí, en efecto, el doble discurso de los estadounidenses es parte de su doble moral.
Saludos,
Arnoldo