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El ser humano: un diálogo

No son las palabras; es el ser humano.

—Señora A: ¿Entonces?

—Señor A’: ¿Entonces qué?

—A: Recuerda, lo comentamos.

—A’: No recuerdo, no lo comentamos.

—A: Te lo explico de otra forma, así te ayudo: Lo hemos comentado, ¿lo recuerdas?

—A’: No malgastes tu tiempo. Lo sabes: el orden de los factores puede o no alterar el producto, todo depende de los interlocutores. No recuerdo nada, no sigas…

Ilustración: Alberto Caudillo

—A: ¿Entonces?

—A’: ¿Entonces qué?

—A: Por favor, haz un esfuerzo. Te lo he dicho infinidad de veces.

—A’: Siempre te repites. Te gusta decir “infinidad de veces”. Además, mientras sigamos vivos eso del infinito no nos corresponde a los vivos, es un tema propio de los muertos. Y deja ya de filosofar. Me sostengo: ni me lo dijiste ni me lo comentaste, y por ende no lo recuerdo…

—A: Eres terco.

—A’: No lo era. ¿Recuerdas cómo era antes de vivir juntos? No era terco, nunca lo fui. Quizá fue la convivencia… Quizá la vida…

—A: Si no te lo dije, ¿cómo es que recuerdo haberlo comentado?

—A’: Tu memoria anda mal. Te lo he señalado, ¿no recuerdas?

—A: Mi memoria todos la alaban: es excelente. Con frecuencia acudes a mí y solicitas mi apoyo para subsanar tus olvidos.

—A’: ¡Caray!, estamos atrapados en una inmensa confusión. Dime, ¿tú eres?… ¿Tú eres?…

—A: Sí, ya te lo he dicho infinidad de ocasiones: “Soy yo, soy A”. ¿No recuerdas?

No son las palabras; es el ser humano. No es la Señora A ni el Señor A’; es el ser humano. ¿Difieren A y A’?

 

Arnoldo Kraus
Profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.

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Publicado en: Mirar los días

11 comentarios en “El ser humano: un diálogo

  1. Agregaría no es diálogo doctor , se dialoga para nutrir y aprender .los seres humanos ya no dialogamos , imponemos ,los seres humanos no escuchamos .
    Gracias ! Cómo siempre .
    Dialogar es un verbo en extinción
    Saludos

    1. Gracias querida Claudia,
      Lo que escribo si bien no es un diálogo… si lo es: ahora así habla nuestra especie. Si quiere podríamos llamarle «indialogo», palabra inexistente pero real. Así nos (in)comunicamos ahora.
      Saludos,
      Arnoldo

  2. ¿Y Francisco de Asís que se comunicaba con las aves del Señor? El ser humano es el animal que habla. ¿Nos hemos olvidado de Babel? ¿Y los brutos, y las hormigas y otros insectos que se mandan señales? ¿Y Chano y Chon? Saludos.

    1. Bien Saul, bien: cualquier forma de diálogo es comunicación. La esencia del blog no habla de lo que usted señala; Pretende demostrar la imposibilidad de comunicarse.
      Saludos, gracias,
      Arnoldo

  3. Me recordó algunas cosas del Teatro de Eugenio Ionesco. La incomunicación y su absurdo. El querer tener siempre la razón. Nada mas absurdo, al final.

    1. Samuel:
      Gracias de nuevo por su interés, en efecto, mi idea no es nueva, eso es lo malo: no es nueva y ya Ionesco y otros, muchos otros plantean diversas realidades: la tozudez, sordera y contumacia humana son infinitas.
      Gracias,
      Arnoldo

  4. Se equivoca usted Samuel, puedo estar quivocado por supuesto; pero mi apuesta no es esa, en todo caso si de las «bellas letras» se tratara o de la incomunicación, cosa de preferencias, El malentendido de Camus la encuentro sugerente, pero un poco más allá la lingüistica me apasiona y eso quise sugerir, es decir, fue una provocación para incitar al diálogo. Pretender tener razón me tiene sin cuidado: importa el camino y nada más. La cuestión planteada por el Doctor Arnoldo es sugerente y le tomé la palabra. Sigamos en lo posible la sugerencia. Gracias.

  5. Doctor… casi pariente (nomás le falta una S o a mi me sobra una). Acabo de regalarle a mi hija, que ahora es Médica Interna de Pregrado y está haciendo su internado en el IMSS en el puerto de Veracruz, su libro Una Receta para no Morir: Cartas a un Joven Médico. Le sigo en sus escritos. Mi formación es la Sociología y espero que mi hija reflexione sobre la importancia de su carrera a través de sus pensamientos, Doctor. Saludos.

    1. Pablo casi Kraus pero mejor Krauss:
      Pues quien quita y somos parientes… uno no sabe… los padres (je, je). Agrego que conozco más personas cuyo apellido es Krauss. Gracias Pablo por tu interés y más gracias por regalarle a tu hija el libro, el cual, por muchas razones, lo quiero mucho. Debo reescribrlo -hay más cosas que decir-, y, sí claro, sociología y medicina tienen muchos entrecruzamientos.
      Cuando gustes converso con tu hija.
      Saludos afectuosos,
      Arnoldo K

  6. Samuel: de alguna manera anticipó El manifiesto comunista el triunfo de los valores de la revolución burguesa: ganar y perder o querer tener siempre la razón, alguien gana otro pierde; ganar-ganar es una utopía. En fin, ya mencioné Babel. Algo más que las mayorías ignoran: a los matemáticos les importa más el razonamiento que el resultado. Por mi parte no ignoro los malentendidos en la comunicación humana, entre otras cosas eso enseña la lingüstica. «Tengo simpatía por mi especie» . E. Caneti.

  7. Hablemos claro: una cosa son los pensadores pesimistas y otra la depresión senil; la tendencia en los viejos, más temprano o más tarde, es recluirse, enclaustrarse para ya no salir más en casos extremos. Esto en condiciones normales, pero en la situación actual dicha tendencia se ha acelerado considerablemente y los adultos mayores han caído en el ostracismo sin que se conozcan datos tales como números, edades y consecuencias que con verdaderas exepciones, debidas al estilo de vida, no se han hundido en la depresión. La depresión como enfermedad global cunde como uno de los efectos de la pandemia. Saludos a todos.

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