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Escuchar

Recojo frases. Recojo es un decir. Quienes las pronuncian lo hacen con un propósito. Ante la muerte los enfermos se recargan en lenguajes propios, ad hoc: son de ella, de él, del instante  y de tiempos inéditos, del momento único e irrepetible. De nadie más.

“Ayer no retorna”. Bastan tres palabras.

Las palabras, frente al final, nunca son inocentes. Son crudas. Son reales. Son absolutas. En ocasiones son amorosas. Mirarlas y escucharlas, al unísono, aunque duela, evoca: regresar es necesario. Los puntos finales con frecuencia  no son bienvenidos. Atemorizan.

“La vida es lo que se palpa”. Siete palabras son suficientes.

Ilustración: Oldemar González

Escucho. Oír es necesario. Cada vez escuchamos menos. No hacerlo  modificará al ser humano. No es nostalgia ni edad: es la realidad. El “tiempo hoy” es igual al “tiempo ayer”. Mismas horas, mismos días, mismos minutos. Quienes hemos cambiado somos los seres humanos. No es el tiempo el responsable. Es la incapacidad de atender.

“Nada dura para siempre”. Para decir adiós, cuatro palabras bastan.

Recojo palabras. Recojo es un decir. Llegan. Ahí están.

 

Arnoldo Kraus
Profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.

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Publicado en: Mirar los días

5 comentarios en “Escuchar

  1. Su texto es pertinente, mas en mi país, envuelto en un proceso de reconciliación, donde las victimas de la violencia, quieren escuchar que fue lo que paso con sus seres queridos. Las víctimas: las que no podrán recibir el consuelo del castigo (si eso es consuelo) de los criminales, una reparación que esta muy puesta en duda. En días pasados, una mujer cuyo esposo fue asesinado por las FARC se negó con dignidad a recibir un abrazo de una senadora de las FARC, hasta que no le dijeran que había pasado con su marido asesinado. Fue un acto que desnudo el proceso de paz, lleno de gestos, pero tan ajeno a la gente y a las víctimas. https://www.eltiempo.com/politica/proceso-de-paz/el-mal-rato-que-paso-congresista-de-las-farc-534162
    Importan las palabras, y hay que escucharlas

      1. Mil gracias Samuel:
        1. Ni perdón ni olvido.
        2. Perdón sí, olvido nunca.
        3. Perdonar y olvidar.
        Los puntos previos resumen discusiones añejas. En mi caso, si asesinasen a una hija o un hijo mío, ni perdón ni olvido. Creo en al reparación y en la resilencia en ciertos sucesos. No creo en el poder sanador de la reparación cuando la muerte acabo con una vida ajena al problema. Plantea al final: «Escuchar hasta perdonar». Creo en el poder de las palabras y me deposito en la esperanza de las nuevas generaciones. No creo, en el caso de asesinatos, como muestra la actitud de la mujer y el vínculo que me manda, en el perdón y el olvido. Muy difícil, imposible quizás.
        Gracias estimado Samuel,
        Arnoldo

  2. Dentro de todas las perdidas lamentables que cómo individuos y cómo sociedad estamos padeciendo en tiempo presente; el ya no tener el interés por escuchar a los demás y lo más grave a nosotros mismos, nos hace perder la capacidad de reflexión y de análisis para la toma de decisiones ; los resultados están a la vista.
    Sin embargo creo en la capacidad de los humanos para superar los errores cometidos.

  3. Olivia:
    Gracias por tu comentario. El gran médico y escritor Oliver Sacks escribió un libro sobre la necesidad de escuchar. Para mí, como médico, no concibo mi oficio sin escuchar y sin ser escuchado. La escucha ha perdido vigencia. Todo es demasiado líquido, fácil, rápido. Pese a lo escrito, me quedo con tu optimismo
    Saludos afectuosos,
    Arnoldo

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