¿De dónde proviene la religión?, ¿de dónde proviene la ética laica? Ambas son invenciones del ser humano, ambas carecen de explicación científica. Sin embargo, en la carrera de saber, las religiones tienen ventajas sobre la ética laica. La noción y la fortaleza acera del concepto Dios proviene del miedo. El pasado, nunca lejano cuando se habla de fe, explica la necesidad de Dios. Los desastres provocados siglos atrás por la Naturaleza, así como el daño producido en las comunidades por la misma madre Naturaleza —inundaciones y terremotos—, infundían temor en el hombre primitivo. Invocar una imagen todopoderosa era necesario. Él, y sólo Él, podría detener las agresiones de la Naturaleza.

Ilustración: Guillermo Préstegui
El miedo encontró pronto otro aliado a favor de Dios: la superstición. Actuar de tal forma o no llevar a cabo determinada acción, impediría, gracias a la intervención de fuerzas supra naturales, la llegada de catástrofes como las mencionadas, i. e., terremotos, maremotos, erupciones volcánicas. Cuando se habla de religiones y de Dios, miedo y superstición en forma aislada, representan poco peligro cuando se contrastan con miedo más superstición: la suma de ambas hace del ser humano candidato idóneo y rehén de la fe y de los preceptos divinos. La “Verdad Divina” no admite cuestionamientos. Miedo más superstición devienen “Verdad Divina”, combinación imperecedera y universal.
Nadie sabe de dónde proviene la ética laica. A diferencia de la religión, no hay un factor desencadenante “claro”: podría decirse que las personas ajenas a los dictados de la religión buscaron otro “camino humano” para responder a las demandas de las personas, de la sociedad y de la Tierra. Para los religiosos, seamos justos, la ética proviene de la religión. De acuerdo a la historia descrita en Éxodo, Dios escribió los mandamientos en dos tablas de piedra las cuales entregó a Moisés. No matarás, no hurtarás, honrarás a tu padre y a tu madre, y no desearás a la mujer de tu prójimo son principios éticos. El Evangelio de San Juan es otra fuente: “Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Que, como yo os he amado, así os améis también vosotros los unos a los otros”.
Los pensadores laicos han hurgado en muchos abrevaderos. Comparto, en pocos renglones, tres ideas. Primera. En Atenas, el sofista Trasimaco —murió 400 años antes de la era cristiana— sostenía que la justicia era la imposición del más fuerte sobre el débil. “Lo justo”, escribió Trasimaco, “no es otra cosa que lo que le conviene al más fuerte”. La historia sigue siendo la misma: el Poder mal utilizado define las reglas de la justicia y una de sus contrapartes, los principios éticos. Ser justos deviene ser éticos. Ser injusto atenta contar la ética.
La segunda idea es más reciente. Freud consideró que la ética nace como una necesidad, o incluso como un “intento terapéutico” para paliar las enfermedades de la sociedad y facilitar la convivencia. El padre del psicoanálisis decía, “Ética es limitación de las pulsiones”, a lo cual agrego, limitar las pulsiones negativas —matar, robar, humillar, despreciar, vejar—, y fomentar las positivas —respetar al otro, distribuir riqueza, ser compasivos, compartir—, favorece la diseminación de la ética.
La tercera propuesta proviene de Kant. El Imperativo Categórico es formidable: “Obra de tal modo que uses a la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin, y nunca sólo como un medio”. Esa pócima es insuperable. Esa idea es uno de los grandes corazones de la ética.
Las tres ideas, más los preceptos religiosos citados, bíblicos y evangélicos, son sólo algunas hipótesis sobre el origen de la ética. Ninguna de las previas, ni tantas otras, son suficientes para aseverar cuál es el origen de la ética.
Las personas que rigen sus conductas basadas en principios éticos lo hacen motu proprio, no hay dogmas, no hay imposiciones, no hay obligaciones, no hay coerción. Se ejerce la ética hacia los otros y hacia la Tierra por principios que se aprenden en casa, en las calles, en la escuela. A diferencia del binomio miedo más superstición, que sigue subsumiendo al ser humano religioso creyente, la ética debería encontrar las fórmulas para contagiarse tal y como lo hacen los dioses cuando atemorizan a sus fieles, sean los de hace milenios, o los de hoy.
Pregunto: ¿por qué ejercen con éxito su oficio los religiosos y fracasan los eticistas?
Querido Arnoldo:
La religión tal y como tú la defines (miedo+superstición) se expande porque se ancla en antiísimas raíces de nuestra psique, que están ahí antes de que descendiésemos de los árboles. La ética es un invento mucho más moderno y, mucho me temo, de raíces mucho menos profundas. Además, la congruencia de una vida ética (¿leíste lo que escribí recientemente sobre Thoreau?) no se logra fácilmente, es un trabajo arduo y personal. La religión basta asumirla sin pensar demasiado,
Querido Luis;
Gracias por tu comentario. Sí leí tus textos sobre Thoreau: me parecieron excelentes. A ese gran hombre yo lo admiro toneladas. Lo he citado en varias ocasiones, Miller Henry decía que si hubiese muchos Thoreaus el mundo sería mejor. Y tenía razón. Al igual que tú; la ética es moderna y sus raíces no son profundas.
Gran abrazo,
Arnoldo
Luis
¿Cómo puedo leer lo que escribiste sobre Thoreau? Donde?
Gracias
Apreciado Cuauhtémoc:
Lo puedes leer en mi blog:
https://elpatologoinquieto.wordpress.com
Son dos entradas (primera y segunda parte) con el título «Una vida ética».
Saludos.
Luis.
Luis
¿Donde puedo leer lo que escribiste sobre Thoreau?
Saludos
Apreciado Temo:
Lo puedes leer en mi blog:
https://elpatologoinquieto.wordpress.com
Son dos entradas (primera y segunda parte) con el título “Una vida ética”.
Saludos.
Luis.
Desde el inicio, el ser humano se encuentra en una búsqueda de explicaciones de su existencia, de su origen, al tiempo que busca explicaciones en su entorno de las manifestaciones naturales que no puede controlar, asimismo, intenta descubrir el objetivo de su existir y las sociedades van acordando pautas de comportamiento. Para todo esto hay diversas explicaciones y varias se van transformando. En el caso del origen de la religión ciertamente algunas pueden ser por miedo, pero son las mas relacionadas con el concepto de magia que con el de religión. El concepto de religión procede del latin «religere» o «religare» que significa atar o mantener unido, y se entiende como una relación estrecha con un ente (quiza invisible) en el que la persona expone su voluntad a ese ente. En cambio, la magia tiene el sentido contrario, dado que la persona busca mover la voluntad de ese «ser divino» hacia donde quiere. Haciendo esta diferencia podemos entender la fuerza de las religiones como fundamentación del comportamiento, de tal forma que quien tiene una relación estrecha con su ser divino va a actuar conforme los preceptos morales de esa religión, mientras que quien actua conforme a la magia busca, pide y actúa comforme a sus intereses. En cuanto a religiones no podemos afirmar que todas surgen o se alimentan del miedo, en el caso de judios, cristianos y musulmanes la idea del orígen de la existencia del ser humano es fundamental, son religiones fuertemente ligadas a preceptos o pautas de comportamiento determinadas, pero también en gran medida interpretadas de diferente forma. Dentro de todo hay algunas que tienen como cannon moral fundamental el amor a su Dios o a los seres humanos, lo que en términos éticos podría ser la fundamentación ética mas fuerte posible, y contradice la tesis de la relación del miedo con la religión. Hay mucho que aprender y reflexionar, sobretodo entender que a veces no cononocemos a fondo los conceptos como religión y lo confundimos con la realidad del comportamiento de quien diciendose religioso también lo desconoce y actúa por cánones mal entendidos. Por otro lado, la ética laica es indispensable, justamente por ser respetuosa de todas las ideologías y creencias, intentando razonar en función de las vías de acción mas prudentes en beneficio de la multidiversidad humana.
Cristal:
Su comentario es muy prudente y muy enriquecedor. Comparto sus reflexiones y sus ideas. La última, la de la ética laica, es fundamental: para mí, es la única opción para la humanidad. No excluye, no distingue, no estigmatiza, no dicta, discute. Por eso me atrae. Demasiada sangre ha corrido y sigue esparciéndose debido a la interpretación inadecuada de las religiones.
Gracias,
Arnoldo
Estimada Cristal
Que interesante leerla y entender los conceptos y significados que nos expone, comparto con Ud y Dr. Arnol la importancia de la ética, específicamente la ética médica.
Gracias
La Neuroética le da la razón a Kant,los imperativos categóricos son improntas neuronales.Dios ha muerto Nietzsche tiene Razón . Sólo Occidente habla de BIOETICA
Es correcto Rafael, la neorética ha demostrado las razones de Kant y las sinrazones de Poderes superiores.
Gracias,
Arnoldo
La Prehistoria, no registra el invento de Dios ni de la Religión… ‘Eso’ es posterior a nuestros ancestros, supuestamente en los árboles. ¿Para qué mentiras irresponsables?
El problema Pedro es el de la invención, no sé si en los árboles, más bien en quienes ejercen el Poder.
Gracias,
Arnoldo
Apreciado Pedro:
Permítame disentir respetuosamente:
Sí hay registro de alguna forma de rellgión en la prehistoria. Basta revisar lo que hoy sabemos sobre los neandertales.
En relación a los árboles… ¡vaya que nuestros ancestros anduvieron trepados en ellos!
De cualquier manera, no se trata de criticar de manera indiscriminada el fenómeno religioso, sino la manipulación de la ignorancia que a veces se asocia a él en manos de poderes que lo usan para dominar a las conciencias en su propio provecho.
Saludos.
Luis.
Arnoldo, no es solo miedo + superstición. Yo crecí en los setenta y ochenta, al amparo de los recalcitrantes profesores marxistas de Chapingo, nada de miedo en las profundas barrancas de bosques sombríos, ni en las largas parrandas alejandrinas, las supersticiones eran muy pasadas al colador. Nada religioso era util. Pero un día en un bosque de Campeche, apareció en mi el otro ingrediente religioso que no tiene explicación. Sin drogas, sin alcohol, sin un motivo mas allá del ordinario trabajo de un día, entre en un estado de completo éxtasis. Un estado del ser, alegre, con certezas y alertas gozosas, feliz sin necesitar nada fuera de sentir mi ser completo, como hermoso, poderoso, capaz de ser humilde y apegado a la mas pura verdad y honestidad. La sensación duró de sábado a lunes. Luego me ha vuelto a ocurrir otras dos veces. Se que el apego a una ética propia, no fijada sino por la propia conciencia, es suficiente para entrar en ese otro modo de relación con un poder muy superior a mi.
Gracias Raymundo por compartir parte de tu historia. Siempre digo que la definición más sencilla de ética consiste en comportarse con lo otros como lo harías contigo y los tuyos (plagio a Kant); los últimos renglones de tu correo se refieren a esa idea y la extiendes a l concepto de un poder superior, el cuál, para mí, es difícil definir.
Saludos y gracias,
Arnoldo
«¿Por qué ejercen con éxito su oficio los religiosos y fracasan los eticistas?» Porque estos últimos aburren; especialmente quienes creen que deben trabajar lejos de las emociones. Éstas son muy importantes para los «contagios», buscados o no.
Gracias por un texto rico y contagioso.
Ana Crisitina:
Concuerdo parcialmente con tu comentario, el cual agradezco: los eticistas, que no los hay «puros» -siempre tienen otra profesión-deben «incomodar» al público y plantear preguntas. Siempre digo que me gusta la ética pues 1 + 1 no siempre es dos. Y, te sigo, ¿dime?, ¿cómo contagiar ética?
Saludos y gracias,
Arnoldo
Muy interesante el asunto de contrapuntear Religión y Ética. breve será mi aportación en este sentido, considero que lo relevante de la religión radica en que es un trabajo a largo plazo, un adoctrinamiento sutil y no tanto, desde la temprana niñez, y no tan sólo por lo que la Iglesia haga en este sentido, si no porque tiene en los padres y en la familia a los mejores aliados. De tal manera que durante la etapa de mayor sensibilidad que puede tener la formación del hombre, está sometido a esta doctrina permanente. Por otro lado, la ética como forma de vida, aunque también se nutre de los hábitos y costumbres dentro de la familia, es una forma de ser que se desarrolla normalmente en nuestra vida profesional o dentro de nuestros ámbitos de trabajo. En mi opinión esto puede marcar diferencia importante entre la influencia de una en relación a la otra. Saludos
Oscar:
El meollo del asunto es el mal uso de preceptos religiosos por religiosos que no buscan otra cosa sino amasar poder y ganar adeptos infundiendo miedo. Esa forma de atraer feligreses atenta contra toda ética.
Gracias por tu interés y por la colaboración,
Arnoldo
Estimado Arnoldo.
Un gusto leer tu artículo, reflexivo y enriquecedor. Me permito anotar dos ideas de entre la rica veta para el análisis que nos da el tema y por supuesto, el tratamiento que le das.
1.-Comparto con Cristal que no podemos afirmar que todas las religiones surgen a partir del miedo y superstición, si bien son elementos presentes en muchas creencias ( no sólo religiosas!). Tomemos el caso del cristianismo evangélico. La propuesta no es tener una religión, sino una RELACIÖN con el Dios de la Biblia. Me parece que esto le da una especie de giro copernicano al acto de creer, Dios toma la iniciativa de relacionarse con el ser humano a través del amor.
2.-Encuentro en el Imperativo Categórico de Kant, un sustrato judeo cristiano:la ley de oro, al afirmar Kant que tratemos a los demás como esperamos ser tratados (simplificando), tal planteamiento no deja de remitirme al evangelio, Mateo 7:12 «Así que en todo traten ustedes a los demás tal y como quieren que ellos los traten a ustedes. De hecho, esto es la ley y los profetas», en la Nueva Versión Internacional (NVI).Parece que Jesús se le adelantó a Kant! y por supuesto, si añadimos su otro postulado que citas en tu artículo «amarás a tu prójimo como a tí mismo», tenemos, me parece, el sustento de una ética relacional. Tales postulados rompieron paradigmas en su tiempo, y me parece que siguen vigentes.En cierta forma pueden nutrir las éticas aristotélica, kantiana, utilitarista y dialógica por lo menos.
Un saludo cordial.
David.
Mil gracias David:
Hago mías ambas observaciones, Y si, antes de Kant, las religiones judía y cristiana decían los mismo que él. Lo que de plano me incomoda es el abuso que hacen algunos religiosos del miedo, sobre todo, con personas oon escasos recursos culturales.
Un abrazo,
Arnoldo
Que bonito es lo bonito. Así dicen en algunos pueblos norestenses. Y tienen razón, que bonito es ver una discusión serena, sin apasionamientos sobre un tema tan complicado. La ética y la religión. Felicidades Arnoldo, [y demás escribas] te escribo poco, pero te leo mucho.
Gracias querido Héctor, aprecio mucho tu comentario. Y aprecio lo que señalas.
Abrazote,
Arnoldo
Estoy de acuerdo contigo Hector Mendoza, que agradable es leer puntos de vista diferentes, sin faltas de respeto, temas complicados que frecuentemente erróneamente se personalizan.
Saludos