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Libre albedrío

Unas cuestiones propias de nuestro mundo cada vez más enfermo. Unas interrogantes cuya división propicia, inter alia, nuevas subdivisiones humanas.

Inmersos en el universo covid-19, comparto tres ecuaciones.

1. La dignidad humana se basa en el libre albedrío.

2. El libre albedrío se conquista, no se otorga.

3. Tanto dignidad como libre albedrío requieren estructuras basadas en principios sociales, éticos y educativos.

Ilustración: Kathia Recio

Aunque la dignidad es un concepto vasto y complejo, quienes tienen más o menos resuelta la vida desde el punto de vista económico pueden acceder a ella. Quienes padecen hambre y son víctimas de humillación difícilmente se detienen a pensar en los significados y necesidad del valor dignidad. Para ese grupo la vida empieza ayer y continúa hoy. Mañana es lejos. Viven y conjugan la vida en tiempo presente. Para ellos o no hay libre albedrío o es casi inexistente. Se escoge entre lo menos peor y lo menos peor.

1. La falta de libre albedrío en la mayoría de la población es una de las grandes enfermedades del mundo contemporáneo. Más de la mitad de la población mundial es pobre.

2. Reconstruir el mundo requiere sociedades e individuos fuertes, dignos, en cuyos núcleos prevalezcan dosis sólidas de dignidad.

Suena absurdo afirmar —continuar afirmándolo— que la pobreza es una medida programada por religiosos, políticos y algunos empresarios para eliminar la dignidad y el libre albedrío. Suena absurdo pero no es así. Es el mundo contemporáneo. ¿Quiénes, sino ellos, han minimizado a la población y minado su posibilidad de vivir con dignidad y ejercer su libre albedrío? No distribuir ideas ni sembrar preguntas ni educar mina el libre albedrío y achica la dignidad.

 

Arnoldo Kraus
Profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.

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Publicado en: Mirar los días

4 comentarios en “Libre albedrío

  1. La pobreza no se programa, no desea. La pobreza es un estigma. La invención del dinero es antropológica y sorprendente, la vida, nuestra vida sería imposible sin el dinero: «Poderoso Caballero es Don dinero». El dinero es diabólico tal y como lo retratan la novela y el cine negro, sin olvidar a Fiodor. La pobreza no se programa.

  2. Saúl,
    No, evidentemente no, la pobreza no se programa. Lo que se acorta o anula debido a la falta de recursos es el libre albedrío. Quienes no cuentan con la capacidad de movimiento no tienen la posibilidad de ejercer el libre albedrío.
    Gracias por su interés,
    Arnoldo

  3. Totalmente de acuerdo con usted, de ahí la importancia de la educación como lo estamos viendo con nuestro vecino del Norte que cuenta con un sistema escolar profundamente clasista. Saludos.

  4. El divino Borges dice que harto más terrible – que el imaginado por Dante como una penitenciaría- es elinfierno de Heart of Darkness. A mi en lo personal me resulta insoportable el infierno de Rodia alque ya antes aludí. La extrema pobreza es un infierno del que pocos escapan. Es enajenante, secular, y los huídos quedan marcados para siempre de una u otra forma. Saludps

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