—¿Quién toca?— preguntó el cadáver. En la antesala del panteón Manuel aguardaba sepultura. Recién había fallecido.
—¿Quién toca?— preguntó de nuevo el muerto recién muerto.
—¡Qué tristeza!— exclamaban sus familiares y amigos, ¡apenas había cumplido cincuenta años!
Antivacunas y autodefensas
—¿Y ustedes?, preguntó antivacunas.
—¿Y ustedes?, respondió autodefensas.
Pensar en el final
Terminar una amistad, aunque sobren razones, duele. Vivir el desamor lacera y hiere. Los amores y las amistades, con suerte encuentran sustitutos, a veces aproximados, en ocasiones iguales y algunas veces mejores. La vejez, otro evento ineludible, suele desafiar las ideas acerca del final; los muchos años humillan, pesan, incomodan.
Humillación
El mundo se divide en tres: humilladores, humillados y “seres humanos éticos” que no maltratan a sus congéneres (en este texto no me ocuparé de los últimos). Los primeros no pueden vivir sin los segundos y éstos no viven, tan sólo perviven debido a la condición impuesta por sus (casi) dueños. El humillado vive el presente no el futuro.
Entropía, caos…
La entropía y el caos forman parte de la Naturaleza y son, asimismo, consecuencia de actividades humanas. Entropía: “Medida del desorden de un sistema”. Caos: “Confusión, desorden”. La entropía es un termino científico. Caos es uno de los apellidos de la realidad.
¿Cuánta verdad tolera el ser humano?
Tengo un conocido, por cierto, muy parecido a mí, excepto por el desenlace de este extracto. K pasó de un psiquiatra, a una psicoterapeuta, después a un psicoanalista y de ahí a un grupo de terapia dirigido por un terapista conductual. Acudió a consulta desde joven. Esa circunstancia explica su necesidad de amar a la vida, de ser posible entenderla e incluso ser amado.
Progreso
El mundo olvida su propia historia; al olvidar, el ser humano fracasa, se hunde, desvirtúa y acomoda (se acomoda) la información. Defender la memoria es imperativo. Convertir lo ajeno en propio es fundamental. Machado es magistral: “El ojo que ves no es ojo porque tú lo veas; es ojo porque te ve”.
Casualidad y causalidad
Lo acepto, me es difícil entender si la idea siguiente merece discutirse: en la vida, ¿pesa más la casualidad o la causalidad? El intríngulis, en palabras llanas, es la vida misma, i. e., la existencia total, la vida en todas sus facetas.
Fallecer durante la pandemia
Hoy falleció un enfermo víctima de cáncer. Seis meses luchó. El séptimo, desistió: “he perdido la batalla”, escribió primero, habló después, “se ha agotado la vida, es hora de partir”. La esperanza huyó dos meses atrás. Poco después marchó la vida, la vida digna, la del amor y el desamor, la de las sonrisas y los enojos, la de los guiños y las palabras. La vida, le vida en sí. “Mi muerte se come a mi vida”, me dice.
Realidad
Han pasado seis meses desde el inicio “oficial” de la pandemia. Meses largos, semanas y días cargados de preguntas, dudas, inquietudes, inexactitudes y algunas realidades, las cuales, salvo la inequívoca verdad del probable número de muertos y de nuevos pobres y pobres más pobres se derrumban para dar paso a nuevas, cuestionables y efímeras realidades.