nexos  hoy

Trump y sus votantes. Una mirada desde la ética

Poco sorprende el ascenso de Donald Trump y su liderazgo dentro de las intenciones de votos de los ciudadanos estadounidenses afiliados al Partido Republicano. Desde hace meses, a pesar de él, o quizás por él, ocupa el primer lugar dentro de los candidatos republicanos para contender, en las próximas elecciones, por la presidencia de Estados Unidos. Sus dislates, tropelías, sandeces, imprudencias y groserías no han sido suficientes para desplazarlo. Al contrario, lo han encumbrado. No soy politólogo pero no creo que Donald siga ocupando el puesto de honor por la mediocridad de sus rivales; sigue, más bien, liderando la contienda porque al votante del vecino país le convence su figura y su verborrea.

trump

Desde que lanzó sus invectivas contra nuestro país, “México manda a su gente, pero no manda lo mejor. Está enviando a gente con un montón de problemas (…). Están trayendo drogas, el crimen, a los violadores”, no ha cejado. Sus últimas peroratas demuestran el ideario de Trump. Destaco dos. Primera. Prohibir la entrada a Estados Unidos a cualquier persona de religión musulmana. Segunda. El intercambio de piropos y alabanzas, de ida y vuelta, con el ex funcionario de la KGB, Vladimir Putin. “Es brillante, muy pintoresco, tiene mucho talento. Un Líder absoluto”, dijo el presidente ruso; “Es un gran honor ser halagado de esa forma por un hombre tan respetado dentro de su país y más allá”, respondió el magnate Trump.

Sus soflamas contra negros, mujeres y periodistas son también alimento trumpiano. Recuérdese cuando sus guardaespaldas sacaron de una rueda de prensa a Jorge Ramos, referencia del periodismo estadounidense, tras decirle, “Siéntese, no le he dado la palabra. Regrésese a Univisión”, así como sus incontables diatribas contra el sexo femenino: “El acoso sexual en el ejército es algo totalmente esperable”; “Las mujeres son, en esencia, objetos estéticamente agradables”; o, al hablar de Hillary Clinton, “Sería una mala presidenta por culpa de las acciones de su marido”.

Trump es el clímax de la ética cero. Sus decires preocupan y alarman, pero, agobia más el número de seguidores que lo apoyan pese sus sandeces, aunque, quizás, la realidad sea más desoladora: es probable que reciba apoyo porque el estadounidense promedio se identifica con él.

Jorge Luis Borges tenía razón cuando decía, “No hay acto que no sea coronación de una infinita serie de causas y manantial de una serie de efectos”. Trump contagia a sus compatriotas, infundiendo desprecio hacia lo ajeno, a lo que no representa los valores clasemedieros estadounidenses y a lo que se aleja de las doctrinas religiosas un tanto fanáticas de buena parte de la sociedad del país vecino. Trump representa un dechado inagotable de inmoralidad.

Los discursos de Trump, en 2015, recuerdan un poco –un poco es bastante- las primeras peroratas de Adolf Hitler. Ambos apelaban a construir la nación desde adentro. Ambos culpaban a los otros, los no alemanes, los no estadounidenses, de los males de su país. Elie Wiesel acertó cuando afirmó, ”Hitler merece más confianza que cualquier otro. Ha sido el único que ha mantenido sus promesas con el pueblo judío”. Dentro de todas las barbaridades y estupideces proferidas por el señor Trump no sé bien cuáles sean sus promesas. Es pertinaz contra los mexicanos. No deja pasar ninguna oportunidad para agredirnos. Quizás nuestros gloriosos migrantes sean sus primeras víctimas. Quizás contra ellos mantenga sus promesas.

Trump preocupa mucho. Sus votantes generan más desasosiego. Trump es el acmé de la anti ética. Hay quienes habla de ética cero. Eso es el candidato republicano. ¿Qué decir de sus millones y millones de votantes?

Escribe tu correo para recibir el boletín con nuestras publicaciones destacadas.


Publicado en: Mirar los días

14 comentarios en “Trump y sus votantes. Una mirada desde la ética

  1. Yo digo que Trump es un bully; o un “jerk.” Por eso no creo que vaya a ser el Presidente de Estados Unidos.
    Si Trump representa la inmoralidad o la moralidad “cero,”¿ sería mejor que el candidato republicano fuera un hombre de conducta moral intachable; un Cristiano conservador, nacido de nuevo, representante de la Etiica Cristiana, es decir, Ted Cruz?…….Creo que no.

    1. Hola Manuel:
      Como siempre, gracias por tu nota. Te reviro la pregunta (comentario): Dentro del enjuto panorama republicano, ¿Con quién te quedas?
      Saludoos,
      Arnoldo

  2. Desgraciadamente en éste país EU, el «jerk o bully» como usted lo llama; yo lo llamaría un pendejo ignorante, es el que les gusta para liderear. Sin duda el americano promedio se identifica con lo que Trump dice, además de ser ignorantes del mundo exterior.
    Tengo varios años viviendo aquí, y verdaderamente los americanos piensan que su país es el mejor lugar del mundo, opinan que no hay necesidad de salir de él a conocer otros países, porque aquí estan 100% seguros. La vida es cara y por eso hay mejores salarios; la diferencia del poder adquisitivo es grande por eso mismo, en comparación con México.
    En lo que a mí respecta, no pienso votar por él, y he escuchado que Hillary C. no es buena opción tampoco; yo simplemente veré propuestas, partes de sus debates y veré quien de verdad buaca hacer algo en vez de agredir a sus contendientes.
    Pero no dudo que Trump gane. Me pareció muy acertada la comparación con Hitler, jamas lo vi de ese modo.

    1. Pienso que comparar a Trump con Hitler es exagerado. El nunca propondría la eliminación física de los Mexicanos (en este siglo ya nadie lo haría en Occidente) como Hitler estaba haciendolo con los Judíos.
      Trump es quizá menos ….fascista? que Ted Cruz. Mire ahora como Cruz lo acusa incluso de “socialista.”… Y Hillary Clinton twitea que concuerda con él en algo.
      A mi no me gusta Trump.. Me gusta menos Ted Cruz.

      El «americano promedio» no es mas ignorante que el «Mexicano promedio»…. o que el Ruso, o que el….
      Y, a pesar de Trump y de Cruz, Estados Unidos tal vez si es el «mejor» pais del mundo

      1. Manuel:
        No pretendí comparar a Trump con Hitler. Quiero advertir del peligro que un ser tan execrable como Trump sea el presidente de EU. Pienso que los escandinavos, Canadá, Nueva Zelandia, Costa Rica e Islandia son mejores naciones que nuestros vecinos.
        Gracias por el comentario,
        Arnoldo

        1. Gracias Dr. Kraus.
          Concuerdo con usted respecto a Trump. Por lo que él es, como usted bien lo describe, es que creo que no va a ser el Presidente de Estados Unidos. También creo que es peor que lo sea Ted Cruz..De hecho, no hay nadie entre los Republicanos que me convenza, pero no me asusta un nuevo Presidente Bush (si, a pesar de su hermano.)

          Quizá tiene usted razón en considerar que otros países son “mejores” que Estados Unidos (ésto es muy complejo), pero hay una cosa muy cierta: para un tercio de los Mexicanos, Estados Unidos es mejor país que México.

          Gracias Dr. Kraus por su blog y por responderle a los participantes.

          1. Concuerdo contigo Manuel. Buen termómetro de la marcha de un país y de su salud con los taxistas. Platicar con ellos es provechoso. Casi todos los taxistas en NY son extranjeros, Todos adoran a los EU: mandan dinero a sus casas, construyen escuelas, jardines, iglesias, etcétera en sus ciudades natales. Imposible desdeñar esa realidad. Ningún candidato republicano me gusta (y eso que no esta Sara Palin).

    2. Gracias Rafael:
      Obama ha sido un Presidente regular a pesar de haber aceptado el Premio Nobel: lo debería devolver. Todos los demás, reprobados Lo que es cierto es que el gringo promedio es inculto dentro de lo inculto. No sé si lo recuerdes, pero, George Bush hijo, a quien le debemos el ascenso del ISIS, no había viajado a Europa antes de ser Presidente. No hay joven «mochilero » en México que no conozca Europa: juntan cuatro, cinco mil dólares y listo.
      Gracias por tu comentario,
      Arnoldo

  3. La política como la simplificación de la realidad para consumo de los menos capacitados o preparados intelectualmente no es primacía de nuestros vecinos del norte. Aquí también tenemos varios ejemplos resaltantes y las consecuencias de su elección las seguiremos pagando durante decenios.

    1. Concuerdo con el comentario Miguel Ángel: Aquí, toda la política es escoria -TODA. Lo que nos queda es denunciar. ¿Hay raleas peores que los políticos?
      Saludos,
      Arnoldo

  4. Arnoldo: Me dio mucho gusto «encontrarme» con tu blog y hallar conceptos tan afines con mi pensamiento, en su oportunidad te envié el libro de mi hermano sobre Fromm y algunos comentarios adicionales, un abrazo, Enrique.

    1. Gracias Enrique, me da gusto que concordemos, diferir acerca de Trum sería esquizofrénico.
      Aguardo el libro sobre Fromm.
      Mientras, un abrazo,
      Arnoldo

  5. Arnoldo: tu artículo fue escrito antes del Super Martes.
    Estudio esclavitud en México siglo XVII y toda película relacionada pasa por mis ojos, que con lágrimas recuerdan a los parroquianos de la escena de la cafetería en The Butler. Son los mismos que pueblan la América profunda y despachan en muchos de los establecimientos de Bellingham, WA, a donde cruzo con frecuencia desde Vancouver.

    Viste el clip del mitin en la U de Radford en Virginia -negros e hispanos expulsados-? Qué sigue??!’

    1. Rosy:
      Sí, si vi el clip de la Universidad de Radford: de triunfar Trump -Rubio y Cruz, seguro lo sabes, dijeron que lo apoyarían si ellos pierden- lo que sigue, ambos lo sabemos: será una mayor polarización que incrementará la segregación y el odio racial en Estados Unidos, triunfe contra los demócratas o pierda. Parece que ese moderno Hitler necesita muchas Rosas Parks en su camino. Seguramente escribiré en El Universal al respecto
      Mil gracias por tu excelente comentario.
      Abrazo,
      Arnoldo

Comentarios cerrados