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Víctimas

No hay remedio. Nuestra especie no tiene remedio. Ni hoy ni mañana ni nunca. Aunque no estoy seguro de la validez de una palabra tan total como “nunca”, leo el presente, repaso la historia y descubro, lamentablemente, que el término “nunca” aplica a muchas acciones (im)propias de nuestra especie: repetimos los mismos errores a pesar de pronunciar y vociferar “nunca más”.

Ilustración: Estelí Meza

La mayoría de las veces el malestar de las víctimas y sus sensaciones de odio o sed de venganza contra los victimarios nunca prescriben. He platicado con mujeres violadas, con madres centroamericanas que recorren México en busca de sus hijas y con supervivientes del Holocausto. La palabra “perdón” se usa mal, se abusa de ella, se utiliza inadecuadamente. Pocas víctimas se convierten en personas “verdaderamente resilientes” y logran absolver a quienes produjeron daños, muchas veces irreparables.

Un ejemplo vivo es el de israelíes y palestinos. Los primeros se consideran víctimas por diversas razones. De ahí su imposibilidad para considerar a sus vecinos como víctimas, incluso si estos en efecto lo son, también por diversas razones. Entre unos y otros se ahondan, año tras año, las distancias. El embrollo, deseo equivocarme, nunca terminará. La frontera entre ser víctima y victimario es pequeña, casi invisible.

Necesitamos menos internet, menos Facebook, menos tuits. Lo que se requiere es una escuela universal cuyos maestros sean primero los padres y después los profesores de enseñanza primaria. Nuestra especie es contumaz: no aprende de sus propios errores y menos de los errores ajenos.

No cuento con el título de la materia a impartir, pero sí con su esencia: es menester aprender de los errores ajenos. Sobra historia. Falta humanismo. Nunca —me contradigo— será demasiado tarde para incidir en nuestra historia. Hablar sobre víctimas y victimarios, sin cortapisas, quizás pueda ser útil.

 

Arnoldo Kraus
Profesor en la Facultad de Medicina de la UNAM. Miembro del Colegio de Bioética A. C. Publica cada semana en El Universal y en nexos la columna Bioéticas.

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Publicado en: Mirar los días

13 comentarios en “Víctimas

  1. En Colombia tenemos una perpetua discusión sobre quien es víctima. Hay víctimas de primera, de segunda y de tercera. Se pide castigo a los victimarios, pero también se nos dice que «hay sapos que tragar». Condenas breves para crímenes atroces, privilegios para los victimarios, justicia especial, etc. Habrá poca justicia, poca reparación y algo de verdad, las víctimas están en segundo plano. Pero no quiero ser negativo: En 70 años de conflicto, hemos tenido amnistía donde se firma un papel y no más. Cada uno para su casa. Pero «esos Polvos trajeron esos lodos» y algunos se dieron cuenta, e insisten, más que en perdón, en reparación. Si aprendemos, pero muy despacio, y si hay remedio.

  2. Samuel:
    Me gusta cómo concluyes: «Si aprendemos, pero muy despacio, y si hay remedio». Me alegra que estés vacunado contra escepticismo. Yo soy escéptico. De hecho, me gustaría apellidarme escéptico. Pocas, muy pocas víctimas se encuentran cómodas con la reparación que se les ha ofrecido. Yo pienso que hay muchos sátrapas en el mundo merecedoras de fines similares a los de los esposos Ceausescu; no creo que estés de acuerdo conmigo pero así pienso.
    Suerte para Colombia, suerte para México: el narco y los políticos nos están acabando.
    Saludos afectuosos,
    Arnoldo Kraus

  3. La equidad, se define como dar a cada quien lo suyo, lo que no es fácil, eso trátandose de la justicia humana; pero además, somos hijos del azar, lo que complica más las cosas, esto es algo que W. Sh., por ejemplo. Por otra parte, estas cosas se.abordan en La Ira y el perdón de Martha Naussbam, FCE. Y bueno, hijos siguen el modelo de los padres.

    1. Más que escéptico, soy un convencido que el hombre es en esencia bueno. Eso no quiere decir que no piense que hay crímenes tan horrendos que ni la pena de muerte es suficiente, como los Ceausescu. Saddam Hussein sería otro ejemplo. Pero pienso que se ha avanzado porque las víctimas sobrevivientes tienen voz, y esa voz resuena más, y no puede ser ignorada.Mire las madres de la Plaza de Mayo en Argentina. En Colombia, que copiamos el modelo de Justicia transicional de Sudáfrica las víctimas alzan la voz y los victimarios lo tienen más difícil. Igual, ninguna Justicia o reparación es suficiente. Saludos.

        1. Samuel:
          Bueno, bueno, lo leo. Habría que dialogar con las víctimas en cuanto a la utilidad del perdón. En ocaciones yo colaboro con una organización mexicana que apoya a madres centroamericanas que acuden a nuestro país en busca de su hijas. NUNCA será posible reparar el daño, sobre todo, como sucede incontables veces, cuando se le aplica al vástago el termino desaparecido. De cualquier forma aprecio su optimismo. Buscaré como contagiarme.
          Gracias por su tiempo,
          Kraus
          PS No hubo error, es claro que el correo lo dirigió a mi persona

    2. Saúl,
      Ignoro quién es W. Sh. Cuando se habla de víctimas no se trata de equidad, se trata de justicia.
      Gracias,
      Arnoldo K

  4. Dar a cada quien lo suyo, es este el principio de la justicia en los tribunales. William Chekspeare. Saludos.

  5. La ley es abtracta y general y se individualiza cuando se aplica al caso al caso concreto, de aquí surge la jurisprudencia

  6. Hana Arent demandó del gobierno alemán el pago por los daños y perjuicios que le ocasionó abandonar Alemania por la llegada al poder de los nazis; Arent fue indemnizada. La pensadora decía que el dinero es fútil, si el fin no era el dinero en sí mismo, entonces que era lo que buscaba.

    1. Arendt es un personaje inclasificable. A ella no le interesaban las indemnizaciones, le interesaba al Mal. Por eso y para eso vivió.
      Gracias,
      Arnoldo

  7. Los orígenes del totalitarismo me acompaña desde hace décadas; en tiempos recientes Arendt se ha hecho más o menos popular hasta llegar a la pantalla grande; como sabemos nunca rompió con el Rey secreto de la filosofía, a la pensadora lo único que le interesaba era comprender, así lo dijo para escándalo de algunos. Que pena desconocer sus razones que la llevaron a entablar su reclamación contra el gobierno de Alemania. Saludos.

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